El marisco, un manjar tan exquisito como sano

El marisco, un manjar tan exquisito como sano

 

Aunque sus especies más conocidas y valoradas son la gamba, la cigala, las langostas, los langostinos y las almejas, la familia del marisco es extensa y muy variada. Se divide en crustáceos, que son aquellos cubiertos por un caparazón y tienen patas articuladas, y moluscos, cuya carne delicada y frágil se protege con una concha dura formada en la mayoría de los casos por dos partes con capacidad para abrirse y cerrarse. A estos últimos pertenecen también la sepia, el pulpo y el calamar.

 

Incorporar el marisco a la dieta no tiene porqué salirte caro

 

Hay muchos mitos asociados al marisco, como, por ejemplo, sus propiedades afrodisíacas, el hecho de que es mejor consumirlo en los meses que llevan erre o que no es aconsejable comerlo durante el embarazo. Pero lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en marisco es su elevado precio. Y esto es una verdad a medias.

Cuando se recurre al marisco fresco el precio puede dispararse en función de la época del año, pues cada especie tiene una temporada de captura idónea y la pesca fuera de esos periodos se traduce en un producto de peor calidad y precio elevado. Sin embargo, si el marisco se adquiere congelado mantiene un precio estable todo el año, ya que se pesca y congela en su momento óptimo, garantizando de esta forma la máxima calidad y el mejor precio además de una disponibilidad permanente

 

El marisco posee unas propiedades nutricionales excepcionales

 

Lo más destacado es su bajísimo aporte calórico en contraste con su alto contenido en proteínas, una propiedad que lo hace especialmente indicado para dietas adelgazantes. Además, es muy rico en hierro y calcio, por lo que es indicado para las personas con anemia o con peligro de osteoporosis. Y, aunque contiene colesterol, también aporta ácidos grasos omega 3, beneficiosos para el corazón.

 

El marisco debe consumirse dos o tres veces a la semana y alternarse con otros pescados y carnes

 

Para que sea saludable, el marisco se debe consumir entre dos y tres veces a la semana y se debe alternar con otros pescados y carnes. Con el fin de mantener sus nutrientes, no debe ser cocinado en exceso ni tampoco someterse a fritura. Cocido, a ser posible en agua de mar o en abundante agua salada, a la plancha o al vapor, es como mejor se disfruta de su sabor y se aprovechan todas sus propiedades. En Hiperxel puedes encontrar mariscos ya cocidos en su punto exacto para que sólo tengas que dejarlos descongelar y disfrutarlos, como el buey de mar, la langosta, el bogavante, las nécoras, los camarones, las almejas y los mejillones.

Como ingrediente principal, lo podemos encontrar en calderetas, arroces, suquets y guisos marineros, en los que se combina con patatas y realza su sabor un majado a base de almendras, ajos y azafrán.

Idealmente, tendríamos que combinar el marisco con otros alimentos ricos en vitaminas y fibra, como las verduras y vegetales. Ensaladas, gazpachos o verduras a la plancha, al horno o al vapor, serán los compañeros ideales y terminarán de completar un menú́ delicioso y muy sano.

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