Los beneficios del pescado congelado y falsos mitos

Los beneficios del pescado congelado y falsos mitos

 

Según un estudio reciente publicado por la FAO, “La proporción de pescado congelado, destinado al consumo humano, ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, y se prevé un incremento de 26 millones de toneladas, que supone un 15% más si se compara con el período base (promedio 2014-2026).”

 

Debido a la desinformación a la que a veces estamos sometidos, tendemos a creernos falsos mitos que hacen que el pescado o el marisco congelado tengan una imagen errónea para el público. Seguro que habéis escuchado en alguna ocasión que estos productos congelados no tienen la misma calidad o no poseen las mismas propiedades nutritivas, y que, por esto, son más baratos. En Hiperxel os queremos contar por qué recomendamos el consumo del pescado congelado y explicaremos los errores de estos viejos rumores.

 

El proceso de Ultracongelación

 

Comenzaremos analizando el proceso desde que el momento en que el pescado se extrae del mar. Gran parte del pescado congelado es capturado en alta mar y se procesa en el mismo barco, es decir, el pescado ultra fresco recién salido del mar se eviscera y se somete a temperaturas por debajo de los -40ºC, esto permite una congelación muy rápida que evita la formación de cristales, por lo que ayuda a preservar la textura del pescado. Además de esta manera, con la rápida e instantánea congelación, se elimina el riesgo de Anisakis, y otros parásitos que afectan al pescado. Este procedimiento también reduce la oxidación natural y preserva la frescura, impidiendo el crecimiento microbiano y la pérdida de nutrientes. De hecho, este producto ofrece en muchas ocasiones una calidad nutricional superior a la del pescado fresco que se puede encontrar en los mercados.

 

Mantiene mejor las propiedades del producto

 

Así que, en realidad, si el pescado congelado ha respetado la cadena de frío, se trata de un pescado más fresco que mucho pescado del que se vende como fresco, que conserva intactos la mayoría de sus nutrientes, aunque en algunos casos la congelación destruye algunas vitaminas, el pescado congelado termina siendo igual o más seguro que el pescado fresco.

 

No depende de las fluctuaciones del mercado

 

Por otra parte, en cuanto al precio se refiere, el pescado congelado, por lo general, es más barato, pero esto no depende en absoluto de su calidad. La posibilidad de aprovechar y consumir este producto durante todo el año, con independencia de la temporada, permite que su coste no se vea sometido a fluctuaciones derivadas de una mayor demanda y una menor oferta en función de la época y la instantaneidad de la compra y venta de pescado fresco en lonjas.

 

Reducido impacto medioambiental

 

Además de todos estos beneficios, la innegable reducción del impacto ambiental y la sobreexplotación permiten utilizar las cantidades necesarias de alimento y conservar lo sobrante para no desperdiciar cantidades innecesarias. Gracias a la congelación del producto podemos disfrutar de una dieta más variada, al tener a nuestra disposición cualquier clase de pescado o marisco durante todo el año.

 

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